Por supuesto que NO.

La forma en que se plantea la pregunta sugiere posibles “alternativas” diferentes en el tema de la Energía. Sin embargo, las Energías Renovables (EERR) son de facto la única alternativa existente en un mundo donde los combustibles fósiles están en descenso de disponibilidad. Y que las renovables den o no respuesta a la crisis energética dependerá de que seamos capaces o no de dar respuesta a la crisis civilizatoria que atraviesa en estos momentos la humanidad y nos ha llevado a una crisis multisistémica que pone en riesgo la propia supervivencia de la especie humana en la Tierra.
Ser capaces de diseñar una transición (que es forzosa) desde fuentes energéticas fósiles, en descenso de disponibilidad, hacia fuentes de energía renovable, e inventar un sistema civilizatorio adaptado a las EERR, con una transición ecosocial justa, resiliente y feminista, es lo que dará respuesta a la crisis energética.
Las EERR son, sin duda, la respuesta a los dilemas planteados por la crisis energética, en tanto que son las únicas fuentes realmente existentes, disponibles, repartidas y democráticas. Pero esa respuesta será más o menos real en la medida en que seamos capaces de crear un sistema civilizatorio adaptado a las EERR, que atienda las necesidades reales de la población y restablezca las condiciones de posibilidad de vida, que ahora se encuentran muy deterioradas por el modelo civilizatorio que hemos desarrollado con los combustibles fósiles.
De ahí el importante papel de la economía social y solidaria. Desde las cooperativas energéticas SIN ÁNIMO DE LUCRO como Candela, cogemos el guante ante este desafío.
Concluyendo, no se trata tanto de la fuente de energía, sino del modelo que nos damos para producir, distribuir y consumir la energía. Esta debe responder a la necesidad vital de todos los seres vivientes, humanos incluidos, no estar supeditada al insaciable interés especulativo de unas pocas corporaciones.